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Comunicar bien para prevenir riesgos

La comunicación en la empresa es una herramienta esencial, tanto cuando se trata de dialogar de puertas afuera (proveedores, clientes, sociedad), como cuando se trata de vertebrar las relaciones internas de las personas que forman parte del equipo.

En prevención de riesgos laborales, quizás por la inevitable inercia de la normativa, está asumi

do que debemos establecer una comunicación con los trabajadores basada en la información proporcionada por la empresa sobre los riesgos generales de la empresa y particulares del puesto de trabajo. Además, la también contemplada participación de los trabajadores abre otro espacio comunicativo en el que informar y debatir cuestiones relativas a la seguridad y salud en el trabajo.

Naturalmente, las distintas normas no hacen otra cosa que establecer mínimos, definir unas obligadas actuaciones, pero en modo alguno agotan las posibilidades y menos aún definen el óptimo para cada caso.

Comunicar bien en prevención es positivo para la mejora de la seguridad y salud en la empresa, ya que lograremos una definición más afinada en la evaluación de los riesgos y en la concreción de medidas preventivas, mayor grado de aplicación de las mismas, minoraremos el riesgo psicosocial y el clima laboral se verá mejorado. La empresa será más humana y saludable. Pero además, la imagen pública que proyecta nuestra empresa incorporará la prevención de riesgos de sus trabajadores, será distinguida por su buen hacer y su preocupación por este aspecto.

Recientemente, la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) ha publicado Comunicar en la empresa: del porqué al cómo, una guía muy recomendable que ofrece información útil y buenas prácticas sobre cómo mejorar la comunicación en prevención de riesgos laborales.

Comunicación para ser más seguros

Es indudable que el factor humano es el más relevante cuando se trata de evitar accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. En el todo que constituye la gestión preventiva, por encima de las condiciones materiales, de los medios de protección colectiva o individual, está la cultura preventiva, la actitud con la que, de forma colectiva e individual, se enfrentan al trabajo diario los empresarios y trabajadores.

Evitar riesgos innecesarios, asumir rutinas que garanticen la seguridad o compartir información para mejorar cada son parte del acervo de una empresa motivada y decidida a lograr un trabajo seguro y saludable.

Alcanzar este objetivo no es tarea sencilla ni inmediata. Llegar a compartir el patrimonio de una empresa con cultura preventiva es fruto de un esfuerzo constante que se alimenta desde todos los escalones jerárquicos y bajo el liderazgo de la dirección. En este largo e inacabable trayecto, resulta imprescindible poner en marcha una eficaz estrategia de comunicación que sea capaz de convertir el compromiso en cultura preventiva. Hacerlo es posible y los resultados son el termómetro que nos indica las bondades de nuestro sistema. Leer más